Igüeña, 1985–1994
El Aguzo, la revista que se escribió el valle
Durante diez años el Ayuntamiento publicó un boletín que hacían los propios vecinos. No era una revista de fiestas: dentro hay transcripciones del Catastro de Ensenada, el habla de cada pueblo recogida cuando todavía se oía, los molinos y los hornos descritos por quien los usó, los despoblados, el oro romano y las monterías de osos. Es la mejor fuente sobre este valle escrita por quien vivía en él, y está entera en abierto.
Esto no es nuestro: está en pobladuradelasregueras.com
La colección entera de El Aguzo la escaneó y la puso en abierto pobladuradelasregueras.com, una web del valle hecha por vecinos. Todos los PDF que se abren desde aquí están alojados allí: en esta página no hay ni un archivo, sólo el índice de lo que trae cada número.
Merece la pena entrar y quedarse un rato: además de la revista tiene galerías de fotos del municipio, senderos, noticias y más cosas del valle. La lista de abajo es sólo una puerta; la casa es suya.
Por dónde entrar
Cinco hilos que atraviesan la colección. Cada número lleva al PDF.
El Catastro de Ensenada, antes que nosotros
Vecinos del municipio transcribieron las Respuestas Generales de tres pueblos treinta años antes que esta web, y publicaron además el cuestionario entero. Sirven para cotejar: Tremor de Arriba, Rodrigatos en tres entregas y Urdiales.
Cómo se hablaba aquí
El leonés occidental del valle, recogido cuando todavía se oía en la calle: el dialecto de Almagarinos, el habla de Espina con su influjo galaico-portugués, las coplas y los romances.
Los oficios y las cosas
Los molinos y los fornos de los abuelos, las madreñas, las albercas, los molinos harineros de Quintana. Descritos por quien los había usado.
Los pueblos que se quedaron vacíos
Urdiales y Los Montes contados desde dentro, el despoblado de Fuseiros y un recuento de los lugares que el valle fue perdiendo.
Número a número
Los veintiocho, en orden, con lo que trae cada uno. Los que aparecen en gris no están disponibles en el archivo digital.
Qué falta y por qué
De los veintiocho números, tres no llegaron a subirse al archivo digital y en otros seis el enlace no responde. Se dejan igualmente en la lista, porque la revista existió entera y conviene saber qué hay y qué no.
Lo que se cuenta de cada número sale de abrirlos uno a uno, no del índice.