Igüeña · Bierzo Alto · León
Un valle para desempolvar recuerdos
Los nombres que la gente puso a cada prado y a cada monte de Igüeña, el valle como se veía desde el aire en 1945 y en 1956, el terreno medido metro a metro con el láser de 2025, y sus papeles: el Catastro de Ensenada de 1753 transcrito entero y la historia de los diez pueblos.
¿Por dónde quieres empezar?
Empieza por donde te apetezca. Si buscas un nombre, prueba lo primero; si quieres ver el terreno, el mapa; y si te tira lo escrito, los papeles.
Sobre el mapa
Cuatro maneras de mirar el mismo terreno sobre el mapa: desnudo, con sus nombres encima y como se veía en 1956 —o en 1977, o en 1997—. Y debajo, las dos que lo enseñan medido hasta el último metro.
En los papeles
Lo que está escrito sobre este valle: el documento más completo que existe de él, dos mil años de historia por orden, cuánta gente hubo en cada pueblo y de qué vivía, y la revista que hicieron los propios vecinos.
Los pueblos
Pulsa uno y el mapa se abre encima de él.
Otras ventanas al mismo valle
Tres sitios que cuentan Igüeña por otros caminos: una novela, unas rutas y un disco. Si has llegado hasta aquí, te van a gustar.
Los senderos, sobre el relieve
Cuatro caminos salen de Igüeña y suben al monte. Están contados uno a uno —con fotos en 360°, vídeos, la traza para el GPS y el tiempo que va a hacer— en altobierzo.com, que es donde hay que mirar si piensas andarlos. Aquí se puede hacer otra cosa: verlos dibujados sobre el terreno desnudo, con la altura del vuelo con láser, para entender de un vistazo por dónde suben y cuánto.
Se abre el visor en 3D encuadrado sobre los cuatro caminos, cada uno de su color y con su casilla para encenderlo o apagarlo. Las distancias y los desniveles están medidos sobre el relieve del vuelo con láser de 2025, no sobre el plano: son los de andar.